De cómo un dedo blanco trajo consigo dos nuevos diagnósticos

Esta historia que, de momento, acabó la semana pasada con mi catastrófica visita al reumatólogo, empezó el pasado mes de noviembre cuando mi dedo índice se puso completamente blanco.
Yo asistía a un evento que organizaba el ayuntamiento con el fin de mejorar mis habilidades con el idioma. Estaba bastante nerviosa porque se trataba de una clase de teatro y lo mío no es desinhibirme y actuar delante de extraños  (cuento esto porque creo que puede ser relevante)

De pronto me di cuenta de que me molestaba mucho la mano derecha y en especial el dedo índice y al mirarme resulta que estaba completamente blanco (las tres falanges) En aquel momento tenía la cabeza en otras cosas y simplemente me limite a frotármelo enérgicamente mientras seguía atenta las indicaciones de la profesora. Pero cuando ya estaba a punto de cumplirse una hora y me disponía a abandonar la actividad y marcharme a urgencias, mi dedo empezó a recuperarse, de modo que lo dejé pasar.

Un par de  noches antes me habían empezado a doler las muñecas y las manos y durante las dos semanas siguientes a este episodio me estuvieron doliendo todas las noches. 
Por la mañana, mientras esperaba en la parada del autobús, volvió a ocurrirme. Esta vez no duró más de diez o quince minutos; pero en vista de que se repetía decidí pedir cita con la médico de cabecera.  Antes de que pudiera verla volvió a sucederme lo mismo. Estaba lavando lechuga baja el chorro de agua fría y de pronto la mitad de mi dedo estaba blanco y me dolía. De nuevo unos quince minutos, pero estaba vez, antes de que desapareciera del todo se me ocurrió la buena idea de sacarme la foto que habéis visto más arriba.

La doctora me dijo que parecía algo del sistema circulatorio y me hizo un volante para angiología. La cita me la dieron para enero. Yo gracias a internet averigüé de que podía tratarse y hasta entonces me abrigué muy bien las manos y no volví a ponerlas en agua fría.

En el departamento de angiología tuvieron claro solo con ver la foto que se trataba  del síndrome de Raynaud, una enfermedad que provoca el estrechamiento de los vasos sanguíneos ante situaciones de frío o estrés (de ahí que os contara lo de mis nervios en clase) cortando la circulación, generalmente de los dedos aunque puede ocurrir en otras zonas pequeñas como nariz, lengua, pezones, orejas,... El síndrome de Raynaud puede ser primario (88-91% de casos) cuando se da por sí solo, sin estar asociado a otra patología o secundario (9-12% de casos) cuando se trata de un síntoma de una enfermedad autoinmune como el lupus, la esclerodermia, la artritis reumatoide, etc.

Para determinar el tipo me realizaron pruebas  a lo largo de dos días: primero midieron el flujo sanguíneo de cada uno de mis dedos de las manos. Después tuve que meter las manos durante 15 minutos en agua con hielo y volvieron a medírmelo  (curiosamente el dedo no cambió de aspecto, quizás porque habían pasado dos meses desde lo ocurrido y ya tampoco me dolian las manos por las noches) Luego hubo una tercera medición del flujo después de haber tenido las manos otros 15 minutos en agua caliente. Y para terminar me hicieron una ecografía completa de brazos y manos. Los resultados fueron que tenía problemas de circulación, el flujo de mis manos no se había recuperado bien a pesar del baño caliente y me pidieron que volviera al día siguiente para hacerme una "capilaroscopia".

La capilaroscopia consistió en ponerme una gotita de algún líquido en el nacimiento de la uña de cada uno de los dedos y mirarlos por un microscopio. El médico, increíblemente amable (afortunadamente también hay médicos así) me fue explicando en el monitor lo que estaba viendo y después me enseñó la diferencia entre mis dedos "más patológicos"  de la mano derecha y los "menos afectados" de la mano izquierda. En gran parte de los dedos se observaban falta de capilares, microhemorragias, capilares con formas extrañas y el tejido conectivo dañado.



El diagnóstico fue: Síndrome de Raynaud secundario.
El médico me estuvo explicando pacientemente lo que esto significaba, es decir, la señal de alguna enfermedad como las que he mencionado anteriormente. Me estuvo haciendo un montón de preguntas y después me comentó que dado que perdí mis riñones por una reacción autoinmune de origen desconocido (en su día me plantaron en el diagnóstico el típico "idiopática") quizás ambos temas estaban relacionados.

Los siguientes pasos eran asegurarse de que no hubiera daños graves en los  órganos principales, ya que estas enfermedades afectan al tejido y, por tanto, pueden dañar cualquier órgano. Como yo ya tengo mis revisiones cada seis semanas con el nefrólogo, me dieron cita para revisar corazón y pulmones. Esta historia ya os la conté en otro día cualquiera de hospital. Y, por último, acudir a reumatología que sería donde tendrían que realizar el seguimiento en busca de un diagnóstico más específico.

El reumatólogo es el médico que se encarga de las enfermedades relacionadas con el aparato locomotor (huesos, músculos, articulaciones,...) y del tejido conectivo o conjuntivo (que brinda sostén y ayuda a las diferentes funciones de los órganos) 
Yo antes no lo sabía, pero no existe el "reuma" como tal, a pesar de ser uno de esos términos que todo el mundo conoce. Lo que existen son las enfermedades reumatológicas, que son alrededor de 200 diferentes y abarcan entre otras las ya mencionadas en este artículo.


El reumatólogo solicitó análisis en busca de diferentes anticuerpos que pueden dar indicación (aunque no certeza) de diferentes enfermedades reumáticas. Todos los valores salieron negativos o no significativos excepto tres de ellos relacionados con las crioglobulinas que dieron positivo.

Las crioglobulinas son anticuerpos anómalos que a bajas temperaturas se solidifican pudiendo provocar el bloqueo de los vasos sanguíneos, por tanto el síndrome de Raynaud es uno de sus efectos. También pueden ocasionar fatiga, dolores musculares y articulares, glomerulonefritis, ulceraciones de la piel,... Y de nuevo están asociadas con determinadas enfermedades reumáticas. También pueden aparecer ante hepatitis C, leucemia o determinados tipos de neumonías.

Lamentablemente, después del trato estupendo y profesional que había recibido durante todo el proceso, al final me tocó un especialista con una falta de interés (y de educación) pasmosas; como ya relaté en el hola y adiós del reumatólogo.
El único comentario del médico antes de despedirme por la puerta fue: protéjase bien del frío.

Y esta es la historia de cómo un dedo que se volvió blanco terminó añadiendo dos nuevos diagnósticos a mi largo historial: síndrome de Raynaud secundario + enfermedad autoinmune del tejido conectivo (sin determinar)
 
 Fuentes: 
Foto: Hospital Universitari Son Espases.  




Comentarios

  1. A mí hace poco me ha pasado un par de veces en la mano derecha y lo tengo apuntado para hablarlo con la reumatóloga en la próxima cita.
    Hace tiempo que porque sí o con agua caliente se me ponen muy rojos los dedos de los pies y los talones; y algunas zonas de las manos. Pero ahora ya se me ponen blancos los dedos centrales. Así que ya no puedo dejarlo como otra cosa "rara" que me pasa.

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    1. Sí, es mejor comentarlo, aunque si no es muy fuerte no se trata (como en mi caso) Pero mejor informar, que si te vas guardando los síntomas como hago yo con muchas cosas, luego cuando quieres contarlos o no te escuchan o se piensan que estás hipocondriaca. Espero que tu reumatóloga sea maja ;)

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  2. Es Raynaud, chicas... :( Os lo dice una experta, que le pasa en manos y pies, y eso que no me dá muy fuerte, no tengo tratamiento por ello, pero aún así es bastante molesto... Mucho ánimo a las dos!!

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    1. Hola Ana, a mí por suerte no me ha vuelto a ocurrir, ojalá siga así por mucho tiempo. Espero que a ti también te mejore y mucho ánimo con tus safaris ;)

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    2. Yo también creo que es un Raynaud leve y que no tendré tratamiento (casi mejor, con tanta pastilla la verdad...).Pero es bueno incluirlo en el "curriculum" por lo que tu decías arriba Esther (sí, mi reumatóloga es maja :) una de las excepciones)

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  3. Me acaba de pasar Esther. Muchas gracias por tu relato. Me ha hecho mucho bien. Hay que afrontar todo. Dios te Bendiga mucho.

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    1. Gracias Lía, espero que te atiendan bien en el proceso de diagnóstico (y tratamiento, si fuera necesario) Y sigue con ese espíritu luchador. Te deseo lo mejor.

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  4. Hola, me a pasado hace un rato. Se me han puesto las puntas de los dos dedos del centro blancos, como fríos y como congelados, es la primera vez q me pasa. Ni frotándome, se iba, me ido al grifo y me los he mojado con agua caliente. Más bien tibia. Enseguida se me ponen las uñas y los dedos azulados. Pero muy poco tiempo, enseguida se me quedan normal. Ahora ya estoy un poco tranquila, pero me he asustado mucho. El martes tengo consulta con mi doctora. Y no se si ir esta mañana al centro de salud para decirle lo q me a pasado. Tengo miedo q me pasede noche o si estoy dormida y no me entero. Ya estoy sola. Muchas gracias.!!!

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    1. Hola, yo no te puedo aconsejar si debes ir ya o esperar porque no soy médico, debes valorarlo tú misma. Mientras tanto protégete las manos del frío y no te agobies. Yo nunca oí de nadie que le pasase algo grave por tener un episodio mientras dormía (suponiendo que se trate de Raynaud), pero si te da miedo pasar la noche sola y tener un episodio probablemente te tranquilice hablar por teléfono con tu médico. Espero que te vaya todo bien. Un abrazo.

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  5. a mi tambiien me pasa eso en las dos mano y aveces y siento que es el frio pero molesta tengo que ir al medico ahora se el nombre gracias a que me meti haca y las leo mis hijos creen que es porque soy fumadora .gracias ahora se algo por lo menos saludos

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    1. Gracias por comentar Zulma. Espero que el médico te pueda aclarar algo más. De todos modos siempre es un buen momento para dejar de fumar 😀 Animo

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  6. Me paso esta mañana, hice ejercicios (Soy bastante deportista), me duche, me aprontaba a afeitarme cuando me fije en mi dedo índice (Si no lo veo no me doy cuenta porque no sentí ninguna molestia) y la mitad lo tenia totalmente amarillo (un amarillo fuerte), pensé que me había coloreado el dedo con algo que toque pero no fue así, me asuste un poco porque nunca me había sucedido, empecé a frotarlo y en menos de un minuto volvió a su color natural.......espero que no me vuelva a pasar.

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    1. Como dices, ojalá no te ocurra más; pero en mi opinión es un tema que debes mencionarle a tu médico. Te deseo lo mejor. Un saludo.

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